ARTE PLÁSTICO
BITÁCORA
GUILLERMO FORNES

Guilermo Fornes  habla de “poemas visuales”, pero son más que eso, son golpes concentrados de emoción, expresados en pinceladas certeras y puras.

Su mirada poética posee la capacidad de ver con su ojo interior, alcanzando la esencia de las cosas que traduce en signos y símbolos arquetípicos. Al recorrer ese camino de búsqueda interior Fornes nos hace partícipes de sus más íntimos hallazgos.

Su actitud estética supone una valentía no muy frecuente y que hasta puede parecer temeraria: la expoliación de quien se desnuda interiormente para dar todo lo que es, todo lo que siente y piensa.
Los “poemas visuales” Fornes, nos ayuda a resolver la aparente paradoja de los opuestos, denunciando un modo de pensar estrechamente binario. Lo bueno o lo malo, lo blanco o lo negro, lo diurno o lo nocturno solamente tienen entidad en un universo excluido de las experiencias más profundas, aquellas que -como pueden verse en sus obras- sintetizan estas contradicciones en una única conciencia, la del todo.

Y aquí es donde resulta necesario señalar un último elemento que advertimos fundamental en la rica producción de este artista desde hace más de veinte años: La emoción como instrumento de su hermenéutica.

La emoción, que actúa como herramienta eficaz, se convierte en puente empático entre su mirada y la nuestra. La emoción como un fenómeno no sintetizable de significación, que da anclaje y carnadura al pensamiento. Porque no solo es el ojo de nuestra mente el que decodifica su mensaje; es nuestro cuerpo el que experimenta el sacudón emotivo como vía de conocimiento.

La emoción de Guillermo Fornes, siempre a punto de desbordar, agrega a su conocimiento información nueva sobre sí mismo y sobre el mundo….

El arte, en última instancia, es la gran bitácora de la humanidad.

Benjamín von der Becke
Madrid, octubre 2013.

 

Artista plástico Guillermo Fornes  , Galería Pepe Pisa , Realizador Pedro Vikingo